Pozos de registro estancos y otros tipos de pozos para redes de saneamiento y drenaje urbano


Toda red de colectores del alcantarillado urbano y por lo general aquellas redes con conducciones a partir de cierto diámetro que transportan agua por gravedad, tienen una serie de pozos de registro separados entre sí a distancias no superiores a 50 metros por lo general. El objetivo de estos pozos es el de disponer de un acceso a la conducción, para poder realizar labores como inspección, mantenimiento, reparaciones, etc.

Estos pozos se han venido fabricando de forma tradicional in situ con materiales baratos tales como el hormigón armado o la mampostería de ladrillo. Pero desde hace ya unos años es cada vez más habitual construir dichos pozos a partir de elementos prefabricados en hormigón o mejor incluso a partir de materiales plásticos.

En aquellas redes de saneamiento y drenaje urbano los materiales plásticos ofrecen ventajas muy relevantes. Esto se debe al comportamiento de los materiales plásticos frente al ataque químico de los efluentes y de los gases que éstos desprenden y por su elevada resistencia a la abrasión que produce el flujo del agua.

 

Si al flujo del agua añadimos que en muchas ocasiones se trata de aguas residuales cargadas de sólidos, el efecto destructivo es todavía más notable en materiales tradicionales.

 

Si además tenemos en cuenta el punto de vista hidráulico, la superficie lisa de los materiales plásticos optimiza la velocidad del agua, por lo tanto hay un incremento considerable del caudal a igualdad de sección.

 

Además los materiales plásticos deponen en la gran mayoría de los casos de elementos de conexión estancos en su unión con las tuberías. Esta estanquidad es muy importante pues evita la contaminación del medio ambiente e impide filtraciones de agua del subsuelo a la red de colectores.

Lo que solía ocurrir a menudo es que si dichas filtraciones eran importantes, generaban un alto coste en el transporte y tratamiento de las aguas residuales, y además, dependiendo de la cantidad y tipologías del agua infiltrada, podían llegar a impedir el proceso de depuración.

 

Otra de las principales características de los pozos construidos en materiales plásticos, es que son muy ligeros, facilitando de este modo su manipulación y montaje. Esto también hace que la seguridad laboral sea mayor durante la instalación en las zanjas donde se entierran.

 

El coste de estos pozos es algo más elevado debido a que estos materiales son mucho más costosos que los materiales tradicionales, pero si comparamos a pozos instalados no es tanta, pues el bajo peso y algo rendimiento de montaje no tiene punto de comparación con los materiales tradicionales como el hormigón.

Cabría señalar que encontramos distintos tipos de pozo según la finalidad:

 

  • Pozos de registro
  • Pozos de resalto
  • Pozos para incorporar acometidas

 

Lo más ideal es que los pozos sean del mismo material que la conducción a la que van unidos, logrando así un sistema totalmente uniforme. Pero por desgracia esto no siempre es posible. En España por ejemplo, la gran mayoría de pozos en redes se de saneamiento y drenaje están realizados a base de materiales tradicionales in situ como el ladrillo o prefabricados en hormigón de masa. Pero poco a poco los pozos de materiales plásticos empiezan a estar más presentes en el mercado español.

Por último es importante saber que todos en caso de utilizar estos pozos con materiales plásticos en territorio europeo, deben cumplir con todas las especificaciones recogidas en la norma europea UNE:EN 476.

Deja tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *